El magnate de Tesla, Elon Musk anunció a través de su cuenta de Twitter que su compañía de coches dejará de recibir como método de pago la criptomoneda Bitcoin. En el comunicado publicado a media noche, Musk explicó su "preocupación por el uso cada vez mayor de combustibles fósiles para el minado y las transacciones con bitcoins, especialmente el carbón, que emite más que cualquier combustible.”
Sin embargo, Musk no finaliza su flirteo con las criptomonedas e insta cambiar el bitcoin por otras criptomonedas más sostenibles, es decir, que usen menos energía en las transacciones: “La criptomoneda es una buena idea en muchos niveles y creemos que tiene un futuro prometedor, pero esto no puede tener un gran costo para el medio ambiente”, sentenció.
https://twitter.com/elonmusk/status/1392602041025843203?s=24
La decisión tuvo repercusiones inmediatas: nada más conocerse la noticia, el precio del bitcoin cayó con fuerza. A primera hora de la mañana, la criptomoneda registró perdidas de hasta un 10% y se prevé peores resultados a lo largo de las próximas jornadas. Aunque el anuncio perjudique a la marca, el precio del bitcoin sigue por encima del que pagó Tesla cuando realizó su inversión.
Hace menos de dos meses, la empresa de automóviles eléctricos invirtió más de 1.000 millones de euros en bitcoin para luego vender un porcentaje de esta. La operación le generó más beneficios en sus cuentas el primer trimestre que la comercialización de sus coches eléctricos. El ejecutivo de Tesla aceptó también la criptomoneda como método de pago en los Estados Unidos.
La marcha atrás de Tesla llega tras las duras críticas pues resulta una contradicción vender coches eléctricos y a la vez permitir la compra de los mismos con monedas tan contaminantes como el bitcoin. Un análisis del Centro de Finanzas Alternativas de la Universidad de Cambridge calculó que el gasto de contaminación del bitcoin es mayor al de países como Finlandia, Suiza o Argentina.
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