Entre el 1 y 16 de noviembre, los países de Nicaragua, Guatemala y Honduras se han visto afectados por dos fenómenos naturales, los huracanes Iota y Eta, arrasando todo a su paso.
Según informes de la ONU y de los gobiernos, 3,7 millones de personas se vieron afectadas en Honduras; 935,000 en Guatemala; y 50.000 permanecen en refugios de emergencia en Nicaragua.
Las calles de los países de Centroamérica han quedado sumergidas por el barro y desoladas tras el paso de los huracanes Iota y Eta. La mayoría de ciudadanos han perdido sus hogares y no pueden hacerse cargo de los daños ocasionados en sus viviendas. Una situación difícil de llevar y que ha empeorado a causa de la pandemia, coronavirus.
Tras los desastres producidos, la Organización Mundial de las Naciones Unidas ha pedido ayuda para que los países afectados puedan combatir los desastres producidos por el cambio climático. “Hoy más que nunca el pueblo centroamericano los necesita -los fondos de la ONU-”, defendió el homólogo hondureño Juan Orlando Hernández.
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